Puente de Reyes
Empiezan tres días de vacaciones. Los últimos de la Navidad y los primeros de este año. Gracias por ello. Las campanas de la iglesia están llamando por segunda vez para la primera Misa de la víspera de mañana, Domingo, día 5 de enero, víspera de la fiesta de los Reyes Magos, esa noche larguísima previa a un amanecer muy tempranero en mi ya lejana infancia cronológica. Aún recuerdo los empujones que me daba mi hermano pequeño para que me levantase con él a ver lo que nos habían dejado aquellos mágicos señores que la tarde anterior casi saltan un ojo a más de uno a caramelazo limpio. Aquello ya pasó hace muchísimo tiempo. Sin embargo, aún sigue viviendo en mí esa niña que mira con ojos de asombro todos y cada uno de los milagros que cada nuevo día trae a mi vida. No deberíamos perder esa capacidad de asombro por las cosas pequeñas y nuevas que tienen los niños; los adultos deben ocuparse de las “cosas de mayores”, pero sin consentir que nada ni nadie les haga perder esa inocencia real ...